Mientras el IMAE acumula 4.0 % en enero-abril, el sector comercio apenas registra 1.7 %. Para la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), el problema no es coyuntural, sino un campo de juego desnivelado.
Santo Domingo, República Dominicana.– Las cifras preliminares del Banco Central correspondientes al período enero-abril de 2026 revelan una brecha que preocupa al sector comercial dominicano: mientras la economía creció en promedio 4.0 % en ese período, el comercio solo avanzó 1.7 %, convirtiéndose en una de las actividades de menor dinamismo dentro del indicador mensual de actividad económica (IMAE).
Ernesto Martínez, presidente de la Organización Nacional de Empresas Comerciales, ONEC, indicó que este comportamiento no responde a factores coyunturales de la economía, sino a un entorno competitivo desigual, donde el comercio formal compite con actores que no enfrentan las mismas obligaciones tributarias, laborales y regulatorias.
Para la ONEC, estas distorsiones tienen implicaciones que trascienden el desempeño coyuntural del sector. De mantenerse las condiciones actuales, el comercio formal tendrá una capacidad limitada para aportar al objetivo de crecimiento, formalización, inversión y generación de plazas laborales productivas que plantea la Meta 2036. “Creemos en la competencia, pues eso beneficia a la gente, pero debemos competir en condiciones iguales, con equidad,” señaló la entidad.
Explicó que el sector comercio es el mayor generador de empleo formal del sector privado dominicano, con más de 400,000 trabajos formales y más de 1,000,000 en total, es el principal aportante al Sistema Dominicano de Seguridad Social, el segundo mayor contribuyente al fisco nacional, y el segundo más grande de la economía. La ONEC agrupa a las principales empresas del sector generando más de 40,000 puestos de trabajo directos y aporta el 11.4% de las recaudaciones fiscales; estos aportes serían mayores si el sector operará bajo condiciones de equidad entre todos los que compiten en el mercado.
La ONEC aclaró que el comercio no tiene ni demanda subsidios ni proteccionismo, sino que todos compiten con las mismas reglas. Eso debería implicar fiscalizar y cerrar a quienes evaden impuestos con independencia de su origen, revisar el tratamiento de las compras por internet para no colocar en desventaja al comercio electrónico nacional, exigir a las mudanceras que tributen sobre el valor de lo que transportan y unificar el tratamiento arancelario de las pacas con el de las importaciones formales de ropa.
“No se trata de nada extraordinario”, sostiene la institución. “Solo hay que permitir que el comercio formal local compita con las mismas reglas de juego.” La ONEC identificó como una de las principales causas de la presión sobre el comercio formal la expansión del comercio informal, operado tanto por dominicanos como por extranjeros, que en muchos casos evade obligaciones fiscales y laborales.
En ese sentido, exhortó a las autoridades a aplicar las normas con la misma rigurosidad a todos los actores económicos, sin distinción de origen, nacionalidad o modalidad de operación. También señaló el impacto de las compras por internet a empresas internacionales, que han crecido a una tasa promedio anual de 20 % en los últimos seis años. Entre enero y abril de 2026, ese segmento aumentó 29 % frente al mismo período de 2025, con importaciones acumuladas por 300 millones de dólares. Detrás de esa cifra hay una realidad concreta: mientras un consumidor dominicano puede comprarle hoy a una plataforma extranjera sin que esa empresa pague un solo peso en aranceles, impuestos locales ni cargas laborales, ese mismo consumidor compra en el comercio electrónico nacional a empresas nacionales que pagan todas esas obligaciones. Si las empresas del comercio electrónico dominicano tuvieran las mismas condiciones que sus competidores internacionales, el sector crecería exponencialmente. “Estamos a favor del comercio por internet; sólo pedimos reglas iguales”, puntualizó.





