Santo Domingo, República Dominicana. – República Dominicana ha fortalecido su capacidad para atraer inversión extranjera directa (IED) y enfrentar los desafíos derivados de las tensiones geopolíticas y comerciales internacionales, apoyada en la estabilidad macroeconómica, la diversificación de sus sectores productivos y una mayor generación de divisas, de acuerdo con un análisis del Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
En un escenario internacional marcado por una reducción de la inversión extranjera directa como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y por la implementación de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, el país ha mostrado una trayectoria favorable. Mientras la IED global pasó de representar 3.6 % del PIB mundial en 2015 a 1.26 % en 2025, en República Dominicana aumentó de 3.1 % a 3.86 % durante el mismo período.
El desempeño de la inversión también ha estado acompañado por una mayor diversificación sectorial. Aunque el turismo continúa como uno de los principales receptores de capital extranjero, con una participación de 20.1 % al cierre del primer semestre de 2026, el sector energético ha ganado relevancia, al concentrar el 27.8 % de la IED durante ese período, frente a un promedio de 8 % entre 2010 y 2019.
A esta dinámica se suma el fortalecimiento de los flujos de divisas. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones alcanzaron US$8,746 millones, el turismo generó US$6,716 millones, las remesas totalizaron US$6,219 millones y la inversión extranjera directa ascendió a US$3,276.5 millones. En conjunto, estos ingresos representaron alrededor de US$2,800 millones adicionales respecto al mismo período de 2025.
El aumento de la oferta de divisas contribuyó a la apreciación del peso dominicano, que alcanzó 7.6 % al cierre de agosto de 2026. En ese contexto, el BCRD adquirió US$415 millones en el mercado cambiario para fortalecer las reservas internacionales, sin realizar ventas de divisas en el mercado spot. Asimismo, un análisis de J.P. Morgan publicado el 20 de agosto destacó al peso dominicano entre las monedas de mejor desempeño del año y vinculó su fortaleza con el comportamiento de las exportaciones, el turismo y las remesas.
De cara al futuro, el BCRD señala que el principal desafío será preservar y ampliar las condiciones que hacen al país atractivo para los inversionistas, mediante el fortalecimiento institucional, el desarrollo del capital humano, el aumento de la productividad, la innovación y una mayor integración entre empresas nacionales y extranjeras. En este escenario, la diversificación de las fuentes de divisas y de la IED representa un elemento clave para mantener la estabilidad cambiaria y fortalecer la capacidad de la economía dominicana para absorber choques externos.





