Santo Domingo. Un reciente informe ENHOGAR-2024, publicado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), arroja luces sobre el ecosistema digital dominicano y plantea un desafío directo para el desarrollo de la banca digital: aunque el 91 % de la población de 5 años y más usa Internet, y el 78.6 % tiene acceso a un celular, solo el 20.3 % posee computadora.
Estas cifras revelan un país con conectividad masiva, pero con brechas importantes en el acceso a dispositivos de mayor capacidad, lo que obliga a redefinir las estrategias de inclusión financiera digital.
El móvil, protagonista de la transformación
La penetración de la telefonía celular e Internet evidencia que el camino de la digitalización financiera en el país debe ser mobile-first. Las computadoras personales, más comunes en sectores de mayor poder adquisitivo, siguen fuera del alcance de la mayoría: apenas un 11.1 % en zonas rurales dispone de una.
Este panorama sugiere que el desarrollo de la banca digital debe centrarse en apps livianas, de bajo consumo de datos, seguras y funcionales desde dispositivos móviles de gama básica.
Educación y segmentación: claves para el crecimiento
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El nivel educativo y el estrato socioeconómico siguen marcando diferencias significativas. Mientras el 52.2 % de quienes tienen educación universitaria posee computadora, entre quienes no alcanzaron nivel básico el porcentaje se reduce a un mínimo 10.1 %.
Esto refuerza la necesidad de que las entidades financieras adopten modelos inclusivos, que integren educación financiera y alfabetización digital, especialmente en comunidades más vulnerables.
¿Y el sistema financiero?
Para los actores del sistema financiero, este estudio representa tanto un reto como una oportunidad:
- El reto: diseñar experiencias bancarias verdaderamente inclusivas, funcionales desde el celular y adaptadas a usuarios con baja escolaridad o conectividad inestable.
- La oportunidad: ampliar la base de usuarios mediante soluciones digitales accesibles, impulsando el ahorro, el crédito y la bancarización desde el dispositivo más común: el teléfono móvil.
En un contexto de alta conectividad pero baja posesión de equipos de escritorio, la banca digital dominicana tiene el reto de innovar sin excluir. El futuro no será bancario si no es móvil.





