Lo inéditoPrimer plano

Despradel alerta que, en la actualidad, el Banco de Reservas está aprovechando su posición privilegiada dentro del aparato estatal para competir en condiciones que no son equitativas para el resto de las instituciones bancarias.

Santo Domingo, República Dominicana.- En un artículo de opinión publicado en el Listín Diario, Carlos Despradel, ex gobernador del Banco Central de la República Dominicana, hizo fuertes señalamientos sobre el Banco de Reservas, al que acusó de distorsionar la competencia en el sistema financiero dominicano. 

Según Despradel, el banco estatal, creado en 1941, se ha convertido en un "agresivo y desleal competidor de la banca nacional privada", afectando negativamente el principio de libre empresa que rige la economía dominicana.

"Desde hace muchas décadas, los dominicanos decidimos conducir nuestra economía dentro de un régimen de libre empresa, el cual se caracteriza por la capacidad que tienen las personas de constituir empresas bajo normativas legales coherentes y justas", destacó Despradel al inicio de su artículo, subrayando la importancia de la competencia justa como uno de los pilares de la estabilidad económica.

Sin embargo, Despradel alerta que, en la actualidad, el Banco de Reservas está aprovechando su posición privilegiada dentro del aparato estatal para competir en condiciones que no son equitativas para el resto de las instituciones bancarias. 

"Desde hace algunos años, el Banco de Reservas se ha convertido en un agresivo y desleal competidor de la banca nacional privada, lo que representa una distorsión del sistema de libre empresa que rige nuestra economía", afirmó.

El problema principal radica, según Despradel, en el costo de captación de recursos, considerablemente más bajo para el Banco de Reservas en comparación con el resto de la banca privada, especialmente en el caso de las instituciones medianas y pequeñas. 

"El Banco de Reservas maneja cuantiosos recursos del Estado dominicano y, en muchas ocasiones, paga por esos recursos tasas de interés mucho más bajas que las que paga el resto de la banca a los depositantes privados", denunció.

Despradel también hizo hincapié en que la política de pagos del gobierno a través del Banco de Reservas contribuye a la situación desigual: "El Gobierno paga salarios a sus más de 700,000 empleados a través de cuentas en el Banco de Reservas, lo cual le proporciona una liquidez extraordinaria de muy bajo costo. Esta liquidez, a su vez, le ha permitido a dicha institución ofrecer préstamos a tasas mucho más bajas que las que puede ofrecer el resto de la banca, lo cual constituye una competencia desleal".

El ex gobernador fue enfático al señalar que esta situación requiere ser corregida para garantizar la equidad en el sistema financiero. “Sería aconsejable y justo que los directivos de esa institución del Estado reflexionen sobre cuál debería ser el verdadero papel que le corresponde desempeñar a ese banco en nuestra economía, sin crear distorsiones injustas que afectan a la banca privada”, recomendó Despradel.

Además, instó al Ministerio de Hacienda y a la Tesorería Nacional a tomar un rol activo en la solución de estas distorsiones: "El Ministerio de Hacienda y la Tesorería Nacional deberían buscar mecanismos para que el Gobierno reciba las mayores tasas de interés posibles por los recursos públicos depositados en el Banco de Reservas, sin que esto afecte la competencia en el sistema financiero".

Despradel también instó a las autoridades monetarias a intervenir. "Las autoridades monetarias también deberían analizar las distorsiones que está creando dicho banco dentro del sistema financiero y buscar mecanismos para solucionarlas", añadió, haciendo un llamado a la Junta Monetaria y al Banco Central a establecer una regulación que fomente la competencia leal entre las instituciones financieras.

El ex gobernador reconoció, sin embargo, la exitosa gestión del Banco de Reservas desde una perspectiva bancaria: "Desde el punto de vista estrictamente bancario, el Banco de Reservas está ejecutando una exitosa política expansionista. Prueba de ello son los beneficios extraordinarios obtenidos en 2023, que ascendieron a RD$95,717 millones". No obstante, se pregunta si estos resultados están alineados con el papel social que una institución del Estado debería desempeñar.

"Lo que realmente se requiere, pues, es que nuestras autoridades reflexionen y analicen si ese es el objetivo que realmente debe perseguir esa institución del Estado o si, por el contrario, debe ser uno enfocado más directamente al interés social y no a la competencia bancaria", concluyó Despradel.

La opinión de Carlos Despradel ha reavivado el debate sobre el papel de las instituciones financieras públicas en la economía dominicana y el equilibrio entre eficiencia financiera y equidad en el mercado. La crítica subraya la importancia de revisar el rol de las instituciones estatales para garantizar que contribuyan al desarrollo económico sin desplazar injustamente a otros actores del sistema financiero.