El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la economía global y nacional, al advertir que el encarecimiento del petróleo constituye un choque de oferta de naturaleza incierta que combina presiones inflacionarias con riesgos de desaceleración económica. El informe explica que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha reducido la oferta mundial de crudo y afectado rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del comercio petrolero global.
Según el documento, la producción en países clave de la región cayó de aproximadamente 22 millones de barriles diarios a cerca de 11 millones, mientras la demanda global se mantiene en 104 millones de barriles frente a una oferta de 95 millones, generando un déficit que presiona los precios internacionales. Aunque parte del impacto ha sido compensado por exportaciones desde otras regiones y reservas estratégicas, el mercado petrolero continúa bajo tensión.
Para la República Dominicana, el BCRD estima que el choque tendrá efectos principalmente transitorios, reflejados en inflación y aumento de la factura energética. En abril, la inflación interanual se situó en 5.11 %, por encima del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, mientras la factura petrolera podría cerrar el año en unos US$5,400 millones, es decir, US$900 millones más de lo previsto inicialmente para 2026.
El organismo proyecta que, bajo este escenario, la inflación retornaría gradualmente al rango meta hacia el final del año, ubicándose en torno a 4.5 %, mientras el déficit de cuenta corriente pasaría de 1.1 % a cerca de 2.0 % del PIB, aunque totalmente cubierto por inversión extranjera directa, lo que reduce riesgos de desequilibrios externos.
En materia de política monetaria, el BCRD explicó que ha mantenido sin cambios su tasa de política monetaria (TPM), al considerar que el choque es temporal. Además, pospuso hasta enero de 2027 el retorno de aproximadamente RD$46,000 millones en facilidades de liquidez, con el objetivo de evitar una contracción abrupta del crédito sin generar presiones adicionales sobre los precios.
El informe destaca que el sector externo ha mostrado resiliencia, apoyado en exportaciones de oro, remesas que alcanzaron US$4,079.9 millones a abril (+4.1 %) y una inversión extranjera directa de US$1,536.7 millones a marzo (+6.4 %). Estas entradas, junto a reservas internacionales superiores a US$15,800 millones, han contribuido incluso a una apreciación del tipo de cambio de 6.6 % al 20 de mayo.
Finalmente, el BCRD subrayó que el turismo ha actuado como amortiguador del choque externo, con 3,710,374 visitantes en el primer trimestre de 2026, el nivel más alto registrado, y proyecciones de ingresos superiores a US$12,500 millones para el año. El organismo reiteró que continuará monitoreando el conflicto geopolítico y actuará si el choque deja de ser transitorio para convertirse en estructural.





