Medios oficialistas destacan la alianza energética y diplomática con Santo Domingo como un paso estratégico para la seguridad regional y la defensa del Esequibo, mientras sectores independientes cuestionan la opacidad contractual, los términos fiscales y el modelo de gestión petrolera impulsado por el Gobierno de Irfaan Ali.
Víctor Bautista/Especial para SIN24horas
Santo Domingo, República Dominicana.- La prensa de Guyana ha recibido el acuerdo petrolero suscrito con la República Dominicana como un hecho de alto impacto geopolítico y energético, pero también como una decisión cargada de tensiones sobre soberanía, transparencia y control de los recursos naturales. La cobertura mediática en Georgetown refleja una división clara entre los medios alineados con la narrativa gubernamental y los espacios editoriales más críticos, que observan el convenio con cautela y recelo.
Los medios estatales y próximos al Gobierno de Irfaan Ali han presentado el acuerdo como un paso histórico hacia una integración energética caribeña. El Guyana Chronicle, principal diario oficialista, ha insistido en el concepto de una “formidable partnership” entre Guyana y República Dominicana, retomando incluso la línea editorial iniciada desde los Memorandos de Entendimiento firmados entre ambos países en 2023. En sus coberturas recientes, el periódico ha enmarcado la alianza como parte de una arquitectura regional orientada a fortalecer la seguridad energética, la cooperación económica y el respaldo diplomático frente al conflicto territorial con Venezuela por el Esequibo.
Bajo esa lógica, la prensa gubernamental ha evitado centrar la discusión en los términos financieros del contrato y ha privilegiado un discurso de integración hemisférica. Titulares como “Guyana, Dominican Republic create formidable partnership” o “Fruitful talks pave way for enhanced Guyana-Dominican Republic co-operation” muestran cómo el relato oficial intenta posicionar a República Dominicana no como un simple operador petrolero, sino como un aliado estratégico dentro del Caribe.
Sin embargo, la recepción en medios independientes ha sido mucho más crítica. Kaieteur News, probablemente el diario más combativo del ecosistema mediático guyanés, ha utilizado el acuerdo para cuestionar nuevamente la opacidad de los contratos petroleros firmados por la administración Ali. El medio publicó análisis y editoriales bajo un tono frontal, incluyendo el texto “Guyana must wake up”, donde compara la política petrolera guyanesa con los recientes movimientos de Senegal para revisar concesiones consideradas desfavorables para el interés nacional.
Las críticas de Kaieteur News se concentran en tres ejes principales. Primero, la falta de publicación íntegra de los términos contractuales del acuerdo con República Dominicana. Segundo, las dudas sobre el régimen fiscal que se aplicará al bloque adjudicado, ante sospechas de posibles beneficios especiales derivados de la relación diplomática bilateral. Y tercero, las interrogantes sobre consultorías y conexiones empresariales vinculadas al proyecto Gas-to-Energy, que algunos sectores consideran señales de una estructura poco transparente alrededor de los nuevos acuerdos energéticos.





