Santo Domingo, RD. – Durante su quinta rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, el presidente Luis Abinader resaltó el sólido desempeño económico de República Dominicana en 2024, destacando el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en un 5 %, el doble del promedio de América Latina (2.5 %), y consolidando al país como una de las economías más dinámicas de la región.
En materia financiera, el sistema bancario dominicano cerró el año con activos de RD$3.8 billones, equivalentes al 57 % del PIB, mientras que la cartera de préstamos aumentó 12.5 %, alcanzando RD$2.18 billones, impulsada por un crecimiento del 10.3 % en financiamiento al sector privado. Banreservas, entidad líder del sistema, obtuvo utilidades récord de RD$27,566 millones y expandió su presencia a todos los municipios del país.
El mandatario resaltó también el récord en inversión extranjera directa (IED), que alcanzó US$4,512 millones en 2024, consolidando tres años consecutivos por encima de los US$4,000 millones. A su vez, las exportaciones agropecuarias crecieron 17.9 %, superando los US$3,265 millones, mientras que las exportaciones totales alcanzaron US$13,852 millones, un aumento del 7.1 % respecto a 2023.
En el sector agrícola, la producción aumentó 15 %, con un total de 370 millones de quintales anuales. La producción de arroz alcanzó 14.2 millones de quintales, y la de plátanos subió de 8 a 11 millones diarios. La producción avícola creció a 21.5 millones de pollos y 340 millones de huevos mensuales, con 50 millones exportados cada mes.
En términos fiscales, la deuda pública consolidada se redujo de 61 % a 57.5 % del PIB, a diferencia de otros países que aumentaron su endeudamiento. Además, la tasa de desempleo abierto cayó a 4.8 %, su nivel más bajo en la historia reciente, mientras que el desempleo ampliado se redujo al 9.4 %, mejorando significativamente desde el 16.8 % en 2020.
Abinader reafirmó su compromiso con el desarrollo económico sostenible y la estabilidad financiera, resaltando que República Dominicana se encamina a duplicar su PIB en la próxima década, alcanzar US$15,000 de renta per cápita y aumentar la clase media del 40 % al 50 % de la población.





